



El balneario de Vichy en Francia, es famoso en todo el mundo. Mas de 250 fuentes han recibido a lo largo del tiempo una autorización de explotación, en su término municipal y alrededores.
Estas tarjet
as permitían a finales del siglo XIX, a los fabricantes y a los comerciantes, dar a conocer sus productos.
Catalunya fue uno de los centros productores de cerámica farmacéutica más importantes de España, con una producción escalonada entre los siglos XV y XIX. En este periodo se sucedieron una serie de estilos definidos, fruto de las corrientes artísticas del momento, con elementos comunes tanto en la forma como en la decoración de sus piezas.
Farmacéutico barcelonés inquieto, cosmopolita, que viajó mucho y conoció bien la medicina y la farmacia europea de su tiempo. En sus trabajos, manifiesta su atrevida visión de la medicina y la farmacia, con un enfoque muy próximo a las tendencias actuales de la medicina natural, salvando, claro está, la perspectiva histórica.
Sus opiniones, reflejo del panorama terapéutico de la época, resultan curiosamente actuales a comienzos del siglo XXI, pudiendo interesar mucho a los fitoterapeutas y espagíricos de ahora.
El método dosimétrico fue propuesto en el último tercio del siglo XIX por el profesor Adolphe Pierre Burggraeve (1806-1902), cirujano belga y profesor en la Universidad de Gante, basándose en el empleo de alcaloides purísimos a dosis bajas y progresivas. En Catalunya fue difundido por J. Llobet Homs, farmacéutico.
En 1727, con gran participación de ceramistas franceses venidos desde Moustiers y Marsella, se crea la manufactura cerámica de Alcora, cerca de Castellón, que producirá, bajo la protección de la corte, una cerámica de gran belleza e influirá sobre los otros alfares españoles, que tomarán algunos de sus elementos decorativos. De esta forma empieza a introducirse en España el “gusto francés” en las decoraciones de algunas series de cerámica. En Catalunya, este nuevo estilo decorativo se manifiesta con la cerámica llamada “de influencia francesa”. Las piezas más destacadas de este periodo son los albarelos de farmacia.
Se denominan así a los albarelos de decoración similar a los encontrados en la población de Escornalbou, en la comarca del Baix Camp, Tarragona. (foto 1)
Su producción se desarrolla entre la segunda mitad del siglo XVII y comienzos del XVIII, provenientes de la farmacia del monasterio franciscano de San Miguel de Escornalbou que existió hasta entrado el siglo XIX. (foto 2)


