Historia del medicamento: Medicamentos singulares para el estómago

Algunos medicamentos antiguos son especialismente interesantes por su packaging, su composición o su historia. En este artículo, nos centraremos en cinco medicamentos españoles que tuvieron éxito y se hicieron populares a finales del siglo XIX y principios del XX en España e Hispanoamerica. Todos estos medicamentos tienen una característica en común: están indicados para problemas del estómago.

 

La fotografía digital nos permite apreciar con detalle la belleza de los envases de los medicamentos y los elementos más curiosos de sus publicidades. Actualmente, sorprende cómo se presentaban algunos de estos medicamentos y el lenguaje que se empleaba en su publicidad, un modo alejado al actual. Antaño la publicidad no estaba regulada, y se hacían alegaciones de salud muy explicitas que hoy en día parecerían poco éticas. También se empleaban métodos de promoción que actualmente estarían prohibidos, pero que, gracias al nivel de conocimientos de nuestros antepasados en asuntos de salud, eran eficaces y rentables.

 

Así, los nombres de los medicamentos mostraban de forma muy explícita sus posibles beneficios en los usuarios, sin emplear tecnicismos. La iconografía de los envases estaba pensada para reforzar su notoriedad, y era ante todo decorativa, sin relación con el carácter científico del producto.

 

La composición de los medicamentos no se podía encontrar en sus envases como ahora, ya que es una característica habitual de los productos farmacéuticos a partir del siglo XIX. De hecho, se intentó, en todo el mundo, evitar los denominados “remedios secretos”, pero en esa época aún no estaban reguladas las especialidades farmacéuticas como ahora.

 

 

El estómago artificial o polvos del Dr. Kuntz

 

Este medicamento es quizás el más novedoso de todos los que presentamos, ya que incorporaba pancreatina, una enzima proteolítica de origen animal, aún en uso, muy novedosa en la terapéutica del siglo XIX. También contenía cocaína, un producto que entonces estaba aceptado y era relativamente corriente, y que, con los años, se sustituyó por otro anestésico local. Además, también incorporaba bicarbonato y bismuto, que actualmente también se considera tóxico.

 

 

El medicamento fue patentado en 1893 por Gayoso y Moreno, y se hizo muy popular por su publicidad en periódicos y revistas gráficas de la época. Los polvos del Dr. Kuntz se anunciaron con afirmaciones como “nunca falla” para las afecciones gástricas e intestinales. Se vendió en España, Argentina, Uruguay, Cuba, Portugal, Brasil y Francia, entro otros países.

 

Publicidad Blanco y Negro

Publicidad Blanco y Negro.

 

Art. periódico de Argentina, 1905.

 

En 1914, los laboratorios Uriach se hicieron cargo del producto. En 1921, F. Uriach indicó en la documentación aportada para solicitar un registro:

 

Tratase de una medicación muy antigua en la que el autor de ella quiso asociar con un antiácido, como el bicarbonato de sosa, con un calmante (cloruro de cocaína), junto con la antiséptica y cicatrizante del citrato de bismuto y proporcionar al estómago los fermentos digestivos diastasa y pancreatina”.

 

El medicamento se presentaba en una cajita, con “papeles”, una forma de fraccionamiento farmacéutico que permitía la dosificación de los polvos. Se disponía la dosis de polvo necesaria en uno de los papeles y se doblaba de una forma especial para que no se abriera dentro de la cajita. Esta técnica es la precursora del uso actual del sobrecito.

  

Gastrófilo universal Dr. Greus

 

El farmacéutico valenciano Domingo Greus Martínez (Almusafes, 1847 – Valencia, 1903) inventó un producto de gran éxito en España: el Gastrófilo Universal, un medicamento ideado para combatir la acidez del estómago, dispepsias e hiperclorhidrias.

 

A principios de los años 70 del siglo XIX Dr. Greus trabajó como catedrático de Materia Farmacéutica Vegetal en la efímera facultad de Farmacia de Valencia, una asignatura de la carrera de Farmacia, que actualmente se denomina Farmacognosia, y que trata los recursos terapéuticos de las plantas.

  

Más tarde, instaló una farmacia en la céntrica plaza de Santa Catalina de Valencia e inició la preparación de una serie de especialidades farmacéuticas. En 1908, tras su fallecimiento, su auxiliar, Dionisio García Guzmán, adquirió dichas especialidades y las registró, ese mismo año, con la marca de Gastrófilo.

 

 

El medicamento se publicitaba en periódicos de toda España, en los servicios de tranvías de las ciudades e incluso se editaros postales publicitarias.

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

En el envase original, en el cual se aprecian grafismos evidentes de estilo modernista, se anunciaba el producto como “Polvo mágico del estómago”. Se pueden observar tres envases, de nuestra colección Farmacia Serra Mandri, siendo el más reciente de los años 40.

 

  

 

Originalmente, se presentaba en polvo, y después en cajas con 20 unidades en la forma predosificada de papeles. Contenía compuestos alcalinos para neutralizar la acidez, carbonato cálcico y magnésico, sales de bismuto, actualmente retiradas del mercado, estroncio y extracto de malta, que contiene trazas de enzimas, y vitaminas del grupo B. 

 

En la ficha del producto en la web Pharmakoteka podemos leer:

 

Dosificació: 

 

Aquest preparat està fraccionat en dosis; s'ha de prendre el contingut d'1 paper en cada àpat, bé immediatament després o al mateix temps que els aliments, deixatat en una mica d'aigua, que pot ser ensucrada i aromatitzada, i fins i tot pot substituir-se per te o alguna altra infusió agradable. Aquesta dosi pot augmentar-se en els casos rebels prenent-ne 1 i ½ en cada àpat, i fins i tot 2 en casos extrems pels adults. Els nens, segons l'edat, prendran la meitat o un terç de la dosi.

 

Indicacions: 

 

Remei gastro-intestinal. Dispèpsies, gastràlgies, gastritis, hiperclorhídria, gasos, vòmits, úlceres (especialment duodenals), restrenyiments i diarrees.

  

Tesoro del estómago de Castaño y Alba

 

“Primero alivia, después cura”.

 

Este medicamento lo preparó el farmacéutico Castaño y Alba, decano del colegio de farmacéuticos de Madrid. Se trata de otro antiácido de gran reputación, elaborado con bicarbonato sódico, sales de bismuto y cacodilato sódico (que contiene arsénico), productos de empleo habitual a finales del siglo XIX.

 

Primero se comercializaba en cajas de cartón, y después en espectaculares cajas metálicas doradas. El producto tuvo un gran éxito y se expandió por toda España. Se realizó publicidad del medicamento en periódicos como el ABC, y en revistas de todo el país.

 

 

La caja de cartón del producto se puede encontrar en la web del interesante Museo del Objeto de Ciudad de México.

 

Como en muchos otros productos de la época, en el envase se advierte de posibles imitaciones y falsificaciones. Y es que en la misma época existieron otros productos parecidos, uno de ellos llamado Renovación del estómago®, elaborado por la farmacia Sánchez de Alhabia, de Almería.  

  

Digestivo Mojarrieta

 

Este medicamento se preparaba inicialmente en el laboratorio Mojarrieta de La Habana, en Cuba, pero se expandió por toda América Latina a finales del siglo XIX, y llegó a España en la primera década del siglo XX.

  

Su creador, el médico cubano Javier Mojarrieta, comenzó a venderlo en La Habana, y posteriormente se trasladó a Buenos Aires, Madrid y París. El Dr. Mojarrieta hizo fortuna y viajó mucho. De hecho, queda constancia de su relación con algunos escritores hispanoamericanos del modernismo como Rubén Darío, Amado Nervo y Enrique Gómez Carrillo, que, como él, tenían residencia en París. Al parecer, durante su estancia en París, les ofrecía dinero por añadir su producto en sus artículos periodísticos.

 

Este medicamento se presentaba en cajitas metálicas de estilo modernista, y su forma farmacéutica era de obleas, rotuladas con el nombre del producto. Las obleas, también llamadas cachets, se elaboraban con pan de ostia. Esta forma farmacéutica aún se empleaba en la década de los 70, y, aunque costaba de tragar, permitía incorporar más volumen de producto que las capsulas de hoy en día.

  

 

El medicamento se hizo famoso con una publicidad a gran escala que consistía en ocupar amplios espacios, incluso páginas enteras, de periódicos españoles e hispanoamericanos, con supuestos testimonios de enfermos que habían curado sus dolencias empleando este producto, con textos como:

 

Después de probar con todo esto es cuando más se agradece la superioridad del digestivo Mojarrieta que trae grabado su nombre en cada hostia; cuya eficacia gastrointestinal es incomparable, además de aliviar con rapidez, es la única verdadera radical y confirmada universalmente para curar el estómago; pero como es el único verdadero remedio para las enfermedades gástricas, también es más poderoso y más agradable que las aguas minerales o que cualquier otro remedio para los defectos de nutrición, los cuales además de aliviarse con rapidez se curan radicalmente y en cuyos casos basta la mitad de la dosis de los enfermos crónicos o sea una oblea del digestivo Mojarrieta por cada comida.”

  

Digestivo mojarrieta. La Voz de Mexico, 1898 (izquierda). Digestivo mojarrieta 5 El Autonomista Gerona, 1906 (derecha)

 

Digestivo mojarrieta, Caras y Caretas, 1901 (izquierda). Digestivo mojarrieta. Caras y Caretas, Buenos Aires (derecha).

 

Digestona Chorro

 

“Tomen Digestona Chorro y terminaran sus sufrimientos”

 

Con este eslogan se anunciaban estos polvos estomacales preparados por el farmacéutico Gabriel Ruiz de Lope Chorro (1873-1936), de Elche (Alicante). Se vendieron y anunciaron en toda España, y fueron populares antes de la Guerra Civil Española. También se vendieron en el extranjero, especialmente en América. La marca, aparece registrada desde el año 1917.

  

Digestona anuncio prensa de 1929.

 

Gabriel Ruiz de Lope Chorro fue un farmacéutico de Elche muy conocido, ya que llegó a alcalde de este municipio, y juez de paz durante la dictadura del general Primo de Rivera. Estudió en Santiago de Compostela, y murió asesinado al inicio de la Guerra Civil española.

 

Este medicamento se presentaba en cajas ovaladas de cartón, envueltas en papel. El medicamento estaba compuesto por carbonatos de calcio y magnesio, junto con las habituales sales de bismuto.

  

  

Català: 

Història de la farmàcia. Història del disseny gràfic. Història de la publicitat. Història del medicament. Història de la medicina. Medicaments vintage.

 

Presentem un article sobre medicaments espanyols que es van fer populars a finals del segle XIX i principis del XX a Espanya i Hispanoamèrica. Tots aquests medicaments estan indicats per a problemes de l'estómac. 

 

English:

History of the pharmacy. History of graphic design. History of advertising. History of medicaments. History of medicine. Vintage medicines.

 

We present an article on arthritis and its treatment with gold salts, emphasizing the particular case of the artist Raoul Dufy. 

  

Français:
Histoire de la pharmacie. Histoire du graphisme. Histoire de la publicitee. Histoire des medicaments. Histoire de la medicine. Medicaments vintage.

 

Nous présentons un article sur l'arthrite et son traitement aux sels d'or, en soulignant le cas particulier de l'artiste Raoul Dufy. 

 

 

 

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