El hongo chaga

La CHAGA, de nombre científico Inonotus obliquus y que en español se denomina tambien NARIZ DE CARBÓN, es un hongo parásito de muchas especies de árboles caducifolios, principalmente el abedul (Betula spp.).

Cuando las esporas son dispersadas por el aire y llegan hasta árboles con el tronco dañado, debido a rotura de ramas, grietas etc., se desarrollan y se afincan en él de forma permanente y con crecimiento lento pero constante, formándo unas estructuras negras sobresalientes denominadas chaga.

La Chaga la podemos encontrar en países nórdicos como Noruega, Finlandia Polonia, pero dónde mas desarrollo adquiere es en la Rusia asiática, China, Corea y en norteamerica.

 La calidad de la chaga depende de su selección, recolección y almacenamiento. Debe recogerse fresco y preferentemente para un mejor control sanitario, de árboles cultivados vivos. 

Acción fisiológica

El hongo chaga pertenece a un grupo de sustancias vegetales conocidas como adaptógenos, que proporcionan al cuerpo nutrientes especiales que le ayudan a adaptarse a las condiciones de stress.

La Chaga, además de ser de ayuda en el estrés también tiene reputación como antitumoral que le ha producido gran notoriedad en los últimos años.

El hongo chaga ha sido utilizado durante siglos como un remedio de medicina popular en los países del norte de Europa y Rusia. Posteriormente en estudios de laboratorio, in vitro y animales de laboratorio, el hongo chaga ha ido mostrando actividad anti-cáncer, así como otras propiedades anti-inflamatorias, antivirales y estimulantes del sistema inmune. 

Estas conclusiones han sido publicadas por el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center.

En 1955 fue reconocido por la “Russian Medical Research Council” para el tratamiento de tumores, especialmente gástricos y de pulmones.

El Premio Nobel Alexandr Solzhenitsyn escribió en 1968 y 1971 sobre el Chaga y su uso medicinal basándose en sus experiencias en Siberia , en un hospital de Tashkent. 

Chaga fuente de betaglucanos

cesta llena de hongo chaga
Imagen con licencia Creative Commons de NatureLuvr01
 

El hongo chaga, al igual que muchos otros de la familia de los Basidiomicetos, es rico en unos polisacáridos llamados betaglucanos, que le otorgan potencial inmunomodulador y antitumoral.  Son muy conocidos algunos hongos medicinales ricos en betaglucanos como el Shitake, el Reishi, el Maitake, la Cola de Pavo, etc.

Investigadores de la Universidad de Louisville, descubrieron que un receptor en la superficie de las células inmunes llamado Receptor de Complemento 3 o CR3 se une a los betaglucanos, que lo complementan, permitiendo que las células inmunes identifiquen las tumorales. Esto permite que las células inmunes del cuerpo reconozcan a las células cancerosas como "no propias" y las combatan inmunológicamente.

 Así pues la Chaga poseería una acción fisiológica anti-cáncer indirecta, vía inmuno-estimulación.

Ya en 1998 hubo un estudio en Polonia que demostró que el hongo Chaga inhibe el crecimiento de tumores.  Rzymowska J (January de 1998). «The effect of aqueous extracts from Inonotus obliquus on the mitotic index and enzyme activities». Boll Chim Farm 137 (1): 13–5. PMID 9595828. Extractos del chaga añadidos a cultivos de células humanas cancerígenas demuestran su actividad antimitótica y efecto inhibidor sobre el crecimiento celular.

Multiples estudios han seguido publicándose en esta dirección y parecen confirmar el interés “in vitro” y en animales de laboratorio. Por ahora no conocemos se hayan realizado estudios en el hombre.

Endopolisacáridos obtenidos de la chaga han demostrado tener efecto antitumoral e inmunomodulador sobre linfocitos B y macrófagos de ratón.

Igualmente, se ha demostrado que un extracto de chaga tiene actividad antitumoral contra las células HT-29 de cáncer colorectal al inducirles la apoptosis (LEE & al., 2009).

Un reciente experimento en animales, que demostró la eficacia del hongo chaga cómo anticancerígeno, se realizó suministrando polvo seco muy fino procedente de chaga deshidratado en la comida de ratones a los que se indujo melanomas. Al final del experimento se vió que la tasa de supervivencia era mucho mayor en los ratones alimentados con pienso con chaga que en los que se alimentaron con pienso estándar (KIM & al, 2009). 

Otros componentes antitumorales

Es importante señalar que otros estudios muestran que teóricamente la capacidad anticancerígena también está presente en otros componentes del hongo chaga, como los triterpenos y esteroles y ha sido probada in vitro en células de ratas y humanas (KAHLOS, 1994) e in vivo en ratones (NAKATA & al., 2007; TAJI & al., 2008). 

Otro compuesto presente en el hongo ,con efecto teorico antitumoral sería el inotodiol (KAHLOS, 1994; NAKATA & al., 2007), con el cuál se ha visto que inhibe la proliferación de células de ratones con leucemia, induciendo a la apoptosis por activación de las enzimas caspasas (NOMURA & al., 2008). 

La betulina y el ácido betulínico que deriva de la anterior, que están presentes en la corteza del abedul, tienen propiedades farmacológicas: antitumorales, antivirales, antibacterianas, antiinflamatorias y contra la malaria. El hongo contiene estos componentes, y al parecer mientras que la Betulina encontrada en el abedul es indigerible por los humanos, el hongo Chaga la convierte en una forma que puede ser digerida oralmente. 

Estos compuestos se están estudiando actualmente para uso como agente quimioterapéutico. La betulina parece trabajar de manera altamente selectiva sobre las células de tumor debido a que el pH interior de los tejidos de tumor es generalmente más bajo que el de tejido normal, y el ácido betulinico es activo solamente a esos bajos niveles. Al parecer, una vez dentro de las células, el ácido betulínico induce la apóptosis (muerte programada de las células) en los tumores.
Si bien estos productos no deben ser considerados como tratamiento del cáncer, dado que aun no han sido experimentados en humanos, ni han sido contrastados por los especialistas, son opciones de futuro, esperanzadoras para el tratamiento de esta enfermedad. 

Si están interesados en conoce mas sobre este hongo medicinal, recomiendo el trabajo: INTERÉS MEDICINAL DEL “CHAGA” (INONOTUS OBLIQUUS) del profesor C. ILLANA-ESTEBAN del Departamento de Biología Vegetal, Facultad de Ciencias, Universidad de Alcalá. 

Efectos adversos del hongo chaga

El consumo de setas chaga pueden magnificar los efectos de medicamentos anticoagulantes, como la aspirina y Sintrom. Esto aumenta el riesgo de sangrado y hematomas, cuando se toma con medicamentos anticoagulantes o antiplaquetarios. 

Las setas chaga también interactúan con los medicamentos para la diabetes como la insulina, aumentando el riesgo de hipoglucemia o los niveles de azúcar en la sangre demasiado bajos. 

Puesto que el hongo chaga no está estudiado bajo un enfoque medicamentoso, pueden haber otros efectos secundarios que no están documentados.

 

Juan Maria Serra Mandri. Farmacéutico.

 


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Imagen inicio: Licencia Creative Commons de William Ismael

 

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