¿Por qué cuando tomamos antibióticos, necesitamos tomar probióticos?

¿Por qué cuando tomamos antibióticos, necesitamos tomar probióticos?

Se generan muchas dudas sobre tomar probióticos cuando hacemos un tratamiento con antibióticos. ¿Es necesario tomarlos? ¿Cómo los tengo que tomar? ¿Sirve cualquier probiótico?

La toma de antibiótico es necesaria cuando hay una infección bacteriana, siempre que nuestro medico lo considere oportuno y bajo prescripción médica.

Sin embargo, cuando tomamos antibióticos, se produce un desequilibrio en nuestra microbiota intestinal que puede darnos algún que otro problema.

Las bacterias son microorganismos que conviven con nosotros. Algunas son necesarias para nuestro organismo, sobre todo las que están en el intestino. Otras pueden llegar a ser perjudiciales y convertirse en las responsables de algunas enfermedades. Son bacterias patógenas.

 

La importancia de una microbiota sana

Tenemos toda una comunidad de microorganismos vivos que se ha adaptado a vivir en nuestro intestino desde hace miles de años.

Gracias a esta comunidad,  en el intestino se producen una infinidad de sustancias como vitaminas, neurotransmisores, ácidos grasos de cadena corta (grandes antioxidantes), síntesis y absorción de micronutrientes, etc. Todo ello indispensable para una buena salud física y mental.

También nos protege de microorganismos potencialmente patógenos.

Y no olvidemos que en el intestino se produce la mayor parte de nuestro sistema inmune, nada menos que un 80%. Si la microbiota intestinal está alterada, nuestra inmunidad también se verá afectada.

 

Antibióticos

Los hay de amplio espectro, que atacan a un gran número de bacterias y de espectro reducido, que atacan sólo a ciertas bacterias.

Cuando hacemos traramiento con antibióticos de amplio espectro, además de luchar contra la infección bacteriana, también se destruyen bacterias beneficiosas para nuestro organismo.

Se produce un desequilibrio en nuestra microbiota intestinal, lo que se denomina disbiosis.

Muchos de vosotros habréis notado que cuando empezáis el tratamiento con antibiótico, a los pocos días tenéis diarrea. Esto es consecuencia de la disbiosis. Este desequilibrio provoca, entre otras cosas, la proliferación de especies patógenas, como algunas cepas de Clostridium difficile, productoras de toxinas que causan colitis pseudomembranosa. 

También hay otro efecto que quizás hayáis tenido, la proliferación de hongos como las cándidas, ya que nuestras bacterias beneficiosas son las que mantienen a raya a estos microorganismos que conviven con nosotros.

Estos efectos secundarios dependen tanto de la dosis de antibiótico, de la duración del tratamiento antibiótico y del tipo de antibiótico (amplio espectro o reducido)

 

Probióticos

¿Por qué  aconsejamos acompañar el tratamiento de antibióticos con probióticos?

Los probióticos son microorganismos vivos que podemos ingerir, que van a repoblar el intestino de bacterias beneficiosas reduciendo el desequilibrio en  la microbiota generado por los antibióticos.

Además, también aumentará la síntesis de ácido láctico, favoreciendo el peristaltismo y equilibrando el exceso de alcalinidad intestinal ya que acidifica el PH.

Consiguen que todo funcione mejor en el intestino.

 

¿Qué tipo de probiótico es el mejor si tomo antibiótico?

En general, lo más acertado es optar por un probiótico que contenga variedad de cepas, una fórmula muy completa, sobre todo si el antibiótico es de amplio espectro.

Más concretamente se recomiendan cepas de las familias de Lactobacillus y Bifidumbacterium.

Se han identificado cepas bacterianas concretas con efecto antidiarreico como el Bacillus Coagulans, el Lactobacillus Rhamnosus o el Saccharomyces Boulardi, para la diarrea asociada a antibiótico.

El probiótico ha de contener como mínimo 10.000 millones de UFC (Unidades Formadoras de Colonias) es decir, suficientes  microorganismos vivos para repoblar. Así que fíjate bien en la etiqueta, tiene que ponerlo. Si no lo pone, no te fíes.

 

¿Cuándo empezar a tomar el probiótico?

Lo óptimo sería empezar con la toma de probióticos unos  días antes de empezar con el antibiótico. Si esto no es posible, empezaremos el mismo día.

Lo tomaremos durante todo el tiempo que dure la terapia antibiótica.

Extenderemos  la toma de probióticos dos semanas más una vez acabada la antibioterapia, para restaurar y repoblar el intestino.

Es recomendable que si  tomamos probióticos, consumamos también más cantidad de prebióticos, es decir, fibra, ya que es el alimento y el sustrato para las bacterias.

 

¿Cómo tomar los probióticos durante el tratamiento con antibióticos?

Es importante que NO los ingieras a la vez en una misma toma.

Separa la toma del antibiótico de la toma del probiótico, como mínimo por unas tres horas, que es lo que dura el proceso digestivo,  para que no coexistan en el intestino, ya que el antibiótico podría destruir las bacterias vivas beneficiosas del probiótico y anular su efecto.

Por lo general se recomienda tomar el probiótico antes de acostarse y separado de la cena (mínimo 2 o 3 horas después).

Lo mejor es un probiótico ya formulado en cápsula entérica, que resiste el álcido estomacal y llega vivo al intestino, liberándose allí.

Aunque hay fabricantes de probióticos que cuando formulan el producto, hacen una simulación de los diferentes PH que sufrirán las bacterias probióticas en el proceso digestivo (ácido del estómago y alcalino del intestino). Así ven la cantidad de bacterias vivas que llegarán al intestino después de pasar por los ácidos del estómago en el que morirán algunas. De este modo calculan el número de bacterias UFC que ha de contener el producto para asegurar que al intestino lleguen suficientes vivas.

 

Busca siempre asesoramiento profesional. Nuestros farmacéuticos/as podrán orientarte y recomendarte.

Recuerda que el antibiótico se ha de tomar siempre bajo prescripción médica. El abuso del antibiótico puede generar bacterias resistentes y hacer que tratamientos, que en un principio eran eficaces, dejen de serlo.

 



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